sábado, 16 de enero de 2010

La eterna espera

Y ahí vemos a esa silla vací­a..
Esperando...
Esperando a volver a escuchar el sonido tan pequeño, y suave de tus pasos, mientras aquellos, se divierten sin cesar, y la pobre silla sigue frente a la puerta esperando a que regreses.

Marchitándose en la espera...
En la espera de aquellos pasos tan suaves, tan dulces pero tan amargos a la vez…Aquella silla tan fiel..
Se ha cansado de esperarte y se ha marchado, para ya no volver jamás..

Y ahora..
Ahora es cuando vuelves, cuando ya ha sido demasiado tarde…
Aquella silla que estaba frente a la puerta se ha marchado.. y tu no has llorado en el momento adecuado..

pero ahora...
Ahora que todo el recuerdo vuelve, sientes el aroma, y ese recuerdo te inunda de una forma tan fría y amarga..

Lloras..
Lloras demasiado tarde..Y las lágrimas se desvanecen y recorren tu piel, deslizándose hasta caer en tu boca..Saboreas tus labios, en la esquina de tu boca, y logras darte cuenta que aquellas lágrimas estuvieron tapadas demasiado tiempo, y perdiste mucho tiempo..

Tus minutos se acabaron…
Eran TUS minutos.

Que haras ahora..
Esperar por otra silla?.


Vago .

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