
Tranquilo,
no te muevas,
el dolor se irá,
solo una cortada más.
Me repetiste,
una y otra vez,
pero pienso,
que nada es real.
Me acuchillaste por la espalda,
tal como has mentido,
todos estos años,
te desecharé.
¡Cobarde!,
por esta vez,
sal de tu escondite,
y voltéate.
¡ Mírame!,
tócame,
úsame,
muerde mis labios.
Con rabia y furia,
te veo,
se que en tus ojos,
hay más mentiras.
Que fácil para ti,
es ocultar,
mirando a los ojos,
mentiroso.
Serpiente,
escondida,
escamas,
verdosas.
No se deciden,
si ser azules o amarillas
disfraces,
¡hipócrita!
¡Déjame!,
quiero olvidarme de ti,
¡suéltame!,
no tomes mi brazo.
Lárgate,
pronto seré yo,
la que corte lentamente,
tu espalda.
Llorarás,
lo único que escucharás,
será mi canto,
deseando que mueras.
Corre,
es mejor que lo hagas,
que el odio me invade,
¡arranca!
Mi sangre hierve,
recorre mi espalda,
por la cortada,
que has hecho.
¿Cabeza?,
¿Dónde te has ido?
¿Corazón?
Sal de mi camino.
No te necesito.
Corazón,
vete,
vete...
Este es mi destino,
cortarte,
despacito,
en pedacitos.
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