Desperté con un gusto salado en los labios, era el sabor de una de las tantas lagrimas que cayeron mientras dormía, eran lagrimas de felicidad, nostalgia, esperanza y encanto. Fue uno de los sueños más hermosos que jamás podría tener, en donde me visualicé y proyecté en el lugar tiempo y espacio indicado.
Estaba en Islandia, un país maravilloso, lleno de paisajes que podrían maravillar al mundo entero, estaba con un chaleco de lana hermoso e igual que en el vídeo Holocene de Bon Iver, estaba recorriendo mi alrededor, caminando con un palo en la mano para sostenerme. Caminé y caminé, vi más allá del universo, vi paisajes soñados, sentí una emoción que nunca pensé que podría sentir, una felicidad que parecía eterna, era demasiado intensa, era lo que siempre soñé.
Mientras observaba a mi alrededor, sonaba Bon Iver y Sigur Rós de fondo. Era el momento más hermoso de mi vida, era el instante que en ningún momento quisiera olvidar. Era un recuerdo infinito, un recuerdo que siempre mantendré en mi mente, que no dejaré que se vaya jamás.
Las nubes eran hermosas, con sus diferentes formas y tamaños, el cielo era tan distinto a lo que uno acostumbra a ver en Santiago o en otras ciudades de Chile, era maravilloso, tenia infinitos colores, en términos generales, hablaríamos de azules claros, medio, oscuro. Púrpura, rosa, verde, naranjos, entre muchos otros. Vi glaciares ¡por montones! La noche era igual o ¡Más hermosa aún!
Logré ver auroras boreales, con toda su intensidad. El cielo estaba totalmente estrellado, y estas parecían un sombrero en mi cabeza, era como si estuviesen demasiado cerca, fue ahí el momento clave en donde sentí la conexión infinita que teníamos con el universo, tuve escalofríos por todo mi cuerpo, mis vellos se erizaron, mi piel se puso como la de una gallina y en el pecho sentí una presión tan fuerte, que jamás podría describir fue tanta la presión, tanta la emoción que caí de rodillas al suelo, me agarre del pasto frío y lloré. Lloré tan desesperadamente, con tanta fuerza que pensé que moriría en el llanto y que mis lagrimas se iban a agotar, sin embargo seguía ahí en la misma posición, con el mismo llanto y la misma sonrisa.
Fue ahí donde me di cuenta que gastó mi tiempo en cosas poco importantes, en que me desgastó pensando cosas que quizás jamás debiera analizar y solo vivir, fue en ese momento en el que di por hecho que mi vida cambiaría que mi mentalidad se tornaría más optimista, que no iba a verle la quinta pata del gato a cada cosa, fue en ese preciso instante en el que me di cuenta, que la vida vale la pena, que hay millones de cosas por conocer, vivir, saborear, sentir, percibir, palpar, soñar y así podría seguir toda una noche. Pero para que nombrarlas sin experimentarlas.
Gracias a ese sueño, quizás mucha de las cosas en mi vida hoy cambiaron, ese sueño que cambio ciertas perspectivas en mi vida, un sueño que llego en su tiempo indicado, hace ya dos meses quizás, Un sueño que me dejo atontada frente a tanta belleza, que me dio fuerzas para seguir a pesar de los problemas, una fantasía que llego a ser tal real, tan factible y tan cercana que en estos momentos todo esta marchando bien en mi vida, todo va en su precisa y correcta dirección. Al parecer, todo va saliendo como voy queriendo.
Ahora lo único que anhelo, es poder ver, sentir, palpar, sin soñar con un Islandia.

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