Es simplemente una danza entre recuerdos y sueños.
jueves, 23 de abril de 2015
La Tierra
Desde niña me ha costado entender el miedo de las personas a dar espacio a nuestra creatividad o indagar en lo desconocido alejándonos de la comodidad y seguridad.
Vivimos y convivimos en la contradicción, a la mayoría se nos impone una religión y se nos juzga si nuestra elección espiritual es diferente, se nos enseña por lo general que somos hechos a semejanza e igualdad de Dios, que debemos tener fé y creer en historias fantásticas pero si crees en otras entonces estas loco.
En la misma Tierra naturalmente hay contradicciones entre el caos y belleza, esto nos parece extraño y nos provoca conflicto.
Tememos a abrir nuevos caminos, pero el que jamás se atreve a lo nuevo y desconocido simplemente termina en la vida conocida, segura sin tomar riesgos.
El Ser Humano al darle tanta importancia a su especie e inteligencia se ha alejado de lo natural y verdaderamente tangible, hemos indagado tanto en nuestros pensamientos y descubrimientos que nos hemos olvidado de lo esencial.
Hemos tratado de buscar nuestro origen y evolución a tal forma que simplemente nos separamos de la Tierra, nos volvimos Seres Humanos viviendo en la Tierra, distanciándonos más de las respuestas (Si es que existen) Tratamos con datos tangibles calmar nuestra ansiedad por el saber. Creemos ser más parecidos a un simio que a un árbol y déjenme aclarar algo ¡Yo creo ser similar a ambos!
Limitamos nuestra creatividad por el saber, somos escépticos y simplemente creemos que somos demasiado auténticos y superiores, olvidamos de que en nuestro cuerpo lo que hay que regar y cultivar es nuestra alma con amor, nos alejamos de nuestra espiritualidad al solo preocuparnos por alcanzar nuestra meta, ser el mejor, tener poder, una cuenta bancaria adinerada o las puertas al cielo.
Nos preocupamos por tener por sobre el vivir y entregar. Estamos tan sumergidos en nuestra vida de Seres Humanos que nuestros conflictos y problemas no parecen tener sentido ni origen claro, lo cuál me parece totalmente predecible si solo vemos nuestras vidas en torno a ser persona y comparándonos con más personas. En la Tierra vemos caos como los volcanes o terremotos, y en algo tan simple como un Río se puede observar la calma, nos enseña que son procesos naturales, que también podemos vivir internamente y entre nosotros.
Acepto que me marchito como una Rosa o quedar sola con mi tronco, sin ramificaciones, por que mi alma pertenece a la Tierra y no estoy fuera.
Somos demasiado protagonistas de nuestra historia personal, quizás si queremos verdadera armonía debemos aprender a entender que somos almas utilizando un cuerpo humano un ser viviente más de este Planeta.
Son opiniones sobre mi realidad más cercana.
Vivimos y convivimos en la contradicción, a la mayoría se nos impone una religión y se nos juzga si nuestra elección espiritual es diferente, se nos enseña por lo general que somos hechos a semejanza e igualdad de Dios, que debemos tener fé y creer en historias fantásticas pero si crees en otras entonces estas loco. En la misma Tierra naturalmente hay contradicciones entre el caos y belleza, esto nos parece extraño y nos provoca conflicto. Tememos a abrir nuevos caminos, pero el que jamás se atreve a lo nuevo y desconocido simplemente termina en la vida conocida, segura sin tomar riesgos.
El Ser Humano al darle tanta importancia a su especie e inteligencia se ha alejado de lo natural y verdaderamente tangible, hemos indagado tanto en nuestros pensamientos y descubrimientos que nos hemos olvidado de lo esencial. Hemos tratado de buscar nuestro origen y evolución a tal forma que simplemente nos separamos de la Tierra, nos volvimos Seres Humanos viviendo en la Tierra, distanciándonos más de las respuestas (Si es que existen)
Tratamos con datos tangibles calmar nuestra ansiedad por el saber. Creemos ser más parecidos a un simio que a un árbol y déjenme aclarar algo ¡Yo creo ser similar a ambos! Limitamos nuestra creatividad por el saber, somos escépticos y simplemente creemos que somos demasiado auténticos y superiores, olvidamos de que en nuestro cuerpo lo que hay que regar y cultivar es nuestra alma con amor, nos alejamos de nuestra espiritualidad al solo preocuparnos por alcanzar nuestra meta, ser el mejor, tener poder, una cuenta bancaria adinerada o las puertas al cielo. Nos preocupamos por tener por sobre el vivir y entregar. Estamos tan sumergidos en nuestra vida de Seres Humanos que nuestros conflictos y problemas no parecen tener sentido ni origen claro, lo cuál me parece totalmente predecible si solo vemos nuestras vidas en torno a ser persona y comparándonos con más personas.
En la Tierra vemos caos como los volcanes o terremotos, y
en algo tan simple como un Río se puede observar la calma, nos enseña que son procesos naturales, que también podemos vivir internamente y entre nosotros.
Acepto que me marchito como una Rosa o quedar sola con mi tronco, sin ramificaciones, por que mi alma pertenece a la Tierra y no estoy fuera.
Somos demasiado protagonistas de nuestra historia personal, quizás si queremos verdadera armonía debemos aprender a entender que somos almas utilizando un cuerpo humano un ser viviente más de este Planeta. Son opiniones sobre mi realidad más cercana.