sábado, 17 de julio de 2010

Vete, vete para siempre.

Gritos de dolor,
Y llantos de pasión.
Aguas turbias,
Llenando el vacío.

El vacío,
Que tú dejaste.
El eco,
En una habitación comprimida.
El Que tú dejaste.

Puedo oler,
Ese olor a estiércol,
Que sólo tú dejas.
Puedo sentir,
Ese dolor que solo tú me haces sentir.

Está vez,
Quisiera arrancarme la vida,
Quisiera llevarme mi vida,
Arrastrándote conmigo.
Maldita bestia indigente,
Maldito cuerpo inerte neutral.

Malditas manos mal gastadas.
Maldito seas tú.
Maldito,
Te maldigo.

Maldigo.
Tus actos,
Tus risas,
Tus llantos,
Tus enojos,
Tus alegrías,
Tus penas,
Maldigo el eco
Y el vacío que has dejado.

Sacaste el agua del vaso rellenado,
Lo vaciaste,
Por años.
Y ahora vienes,
A llenarlo,
A inundarlo,
A ahogarlo,
Con tus aguas turbulentas.

Maldito,
Vete.

Ya lo vaciaste,
No lo intentes arreglar,
Vete con tu olor a mierda
Y déjame estar,
Ni siquiera vivir,
Ni siquiera sentir,
Solo estar.

Ahora vete.
Vete para siempre.

1 comentario:

  1. Que increible, sabes que tengo un poema que habla de lo mismo. Otro jeje. Te lo voy a poner en tu feisbuk, porque no esta en mi blog.

    ResponderEliminar