lunes, 22 de marzo de 2010

algo tonto que se me ocurrió (:

Había mucho ruido a su alrededor. Los tenedores y cuchillos sonaban al tocar los platos. Un señor hacia un sonido irritante al morder el tenedor después de introducir las papas horneadas que su señora había cocinado para él.

No podía comer tranquilo, y pronto sintió como su cabeza comenzaba a palpitar, comenzó a sudar, se levanto rápidamente, tomó su abrigo y al darse vuelta sintió cómo todas las voces de aquellas personas invadían su mente, dejándolo sin escuchar atentamente, lo llenaron tanto que se mareo y por poco se desploma.

Logró guardar la calma, en cuanto una mujer de pelo rojo intenso, corto y blanca como papel le habla y le pregunta: ¿se encuentra bien?, al verla de inmediato su corazón comenzó a palpitar demasiado fuerte, sus ojos brillantes penetraron en los de ella. Se miraron unos instantes y él demoro en responder diciéndole que se encontraba bien, con una voz más bien tartamudeada. Sin percatarse se sonrojó y ella también, fue como si sus pensamientos se unieran, ya que ambos se encontraron anonadados al frente de una persona desconocida, a la cuál admiraron y se sintieron fuertemente atraídos.

Luego de unos segundos de silencio volvieron a retomar la conversación, y ella le preguntó porque estaba tan pálido, el simplemente le explicó que comenzó a escuchar las voces de la gente en su cabeza y sentía palpitar su cabeza, ella le dijo que quizás estaba sufriendo un ataque de pánico, las palabras que salían de sus bocas de nada importaban porque eran simples palabras que no tenían ningún significado, lo que estaban sintiendo comenzó a crecer, y pronto se sintieron algo enamorados, cosa que les pareció una locura, al fin decidieron seguir almorzando juntos.

Todos los que estaban alrededor los miraban un poco asombrados, eran dos personas que simplemente se toparon y que a los cinco minutos se encontraban hablando como si fuesen amigos de toda la vida, ambos muy entusiasmados y con los ojos brillantes como un par de enamorados.

Sin notarlo, la hora de almuerzo ya había acabado, ambos debían ir a sus trabajos, seguir con sus vidas, y quizás jamás se volverían a topar las caras. Hasta que ella, le pidió su número de teléfono, él demasiado alegre creyendo que le robaron las palabras se lo dio de inmediato.

Al salir del trabajo se juntaron nuevamente y a los cinco minutos una gran pasión se apodero de sus cuerpos, un par de segundos después se encontraban ambos, desnudos mirando y teniéndose el uno con el otro, totalmente unidos, ahí por fin, obtuvieron la respuesta de la situación, fue amor a primera vista. Ninguno de los dos sabia bien que hacían, ni como terminaría, no les importaba. Lo único que sabían era que jamás habían sido tan felices...

Quizás era el destino, quizás debían encontrarse. En la actualidad ambos se preguntan ¿que hubiese pasado si el no se hubiese dado vuelta?, o si ¿no se hubiese sentido mal?, quizás el hubiese pasado desapercibido, y ella hubiese seguido su camino, y ambos estarían con otras personas, o quizás con nadie.

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