Al ver estar en la orilla de la playa, puedo hacer dos cosas:
O bien correr, para que no me inunde en sus aguas saladas.
O quedarme ahí, mirando perpleja con miedo de que vuelva, y sus aguas saladas me inunden y me arrastren hacia dentro, muy adentro, yo y mi castillito desapareceríamos y nos ahogaríamos. Se llevaria nuestras vidas. Se llevaria lo unico que me quedaba en esos momentos, el oxígeno.
Supongo que muchas veces, la opción que he tomado es quedarme ahí mirando… Luego viene la impotencia, ya que no puedo hacer nada frente a ese mar, porque ya lo deje entrar.
Pero todo esto ha cambiado, porque ahora corro y mi castillito ya no esta solo, tiene una muralla inmensa, que es casi indestructible, hasta por el mar.
Solo puedo decir que estoy feliz, a pesar de todo. (:
Fernanda: Te adoro (:
ResponderEliminarEse castillo es indestructible y nada se lo va a llevar.
Quizás el mar quiere ser tu amigo, quizás no es su intención destruir tu castillo (:
ResponderEliminar