Me senté, y lo primero que pensé fue que estaba desnuda, sentí el frío invadiéndome y un extraño placer recorrió todo mi cuerpo sin dejarme suspirar. Me sentí desprotegida, sin embargo, nada me importo, quise seguir ahí, sentada y desnuda frente a ti. Tu mirada parecía perdida, volví mi mirada una vez más hacia ti, y esta vez me miraste y sonreíste. Aquella sonrisa, no era una simple y linda sonrisa, era el comienzo de algo nuevo, de algo fresco, de algo lleno de vida y color. Era la mirada de algo real, era la mirada de un sueño muy lejano que ahora después de tanta espera se había hecho realidad. Era la mirada de la vida.
jueves, 3 de junio de 2010
Desnuda
Me senté, y lo primero que pensé fue que estaba desnuda, sentí el frío invadiéndome y un extraño placer recorrió todo mi cuerpo sin dejarme suspirar. Me sentí desprotegida, sin embargo, nada me importo, quise seguir ahí, sentada y desnuda frente a ti. Tu mirada parecía perdida, volví mi mirada una vez más hacia ti, y esta vez me miraste y sonreíste. Aquella sonrisa, no era una simple y linda sonrisa, era el comienzo de algo nuevo, de algo fresco, de algo lleno de vida y color. Era la mirada de algo real, era la mirada de un sueño muy lejano que ahora después de tanta espera se había hecho realidad. Era la mirada de la vida.
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