martes, 21 de junio de 2011

Miseria

Me refugio en mi capullo,
llevo capas para el abrigo,
parezco una cebolla,
en un camino.

Pero la angustia no se ha ido,
no se marcha ni por un suspiro,
estoy sentada a tus pies,
esperando a renacer.

Te veo a mi lado,
pero ¿Quién eres realmente?,
creo que no te conozco lo suficiente,
para amarte debidamente.

Déjame respirar,
quiero ver mis virtudes,
quiero ver mis semejanzas,
con aquel ser celeste que he por soñar.

Me siento a ver el paisaje,
y veo pasar una silueta,
ruego no ser yo misma,
para no aterrar a mi aleta.

¡Quiero tener vida!,
grito con demencia,
¡quiero ser libre!,
y ¡fuera la pobreza!

Mi cometa se ha ido,
y me opaco de inmediato,
el cielo se hace gris,
y de las luciérnagas me escapo.

Quiero luz,
para el vacío que hay aquí,
en una habitación,
llena de cahuín.

Hay restos de estiércol,
en un cuerpo sin vida,
en un cuerpo ido,
por la pocilga.

El retrete esta lleno,
lleno de porquería,
lleno de vómitos,
de palabras omitidas.

¿Y ahora?
¿qué me queda por hacer?,
¿hacer una tarea sin ánimos por tener?,
¿pretender?

Son tiempos de pretender,
son tiempos de miseria,
son tiempos de cobardía,
y aún te espero con energías.

Me he transformado,
en algo equivocado,
en algo somnolienta,
con ánimos encontrados.




Tú amas mi locura, quiero amarla tanto como tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario